El sol reluce sobre la ciudad calientadola con sus rubios rayos dorados, los campos reverdecen a su tibieza, la naturaleza recupera su pujanza despuès de un largo letargo de un invierno tenebroso y frio. En los jardines hay una frenética florecencia y las flores competen al echar rapidas formando manchas pintadas aqui y allà.
En las cailles es un gran ruido de voces y decritos de los muchachos ke se desatan en juegos de fuerza y de desafio, las madres y los abuelos llevan sus propios niños y nieto en los parkes para ke juegen a los tiovivos y tomen un boconado de aire fresca.
A los primeros calores la gente se descubre y es bonito echar una mirada a la jovenes chicas ke enseñan sus propias piernas pochas saliendo de sus mini-faldas, una joven no tiene ningùn pudor enseñando sus pechugas blancas al inclinarse recojiendo una flor de un cesped, los pechos compactos y los penzoncillos duros de las mujeres empujan contra de sus camisetas transparentes y ceñidas brotando de manera provocativa de sus propios sujetadores.
Todo es un estallido de alegria, felicidad, joventud, sensualidad y de ganas de vivir, es el estallido de la primavera.